1921 - 1930
El Eco de los Valles
15 de Octubre de 1928
Carretera Niserias-Rozagás
A D. Manuel Cosío.*
Albricias, don Manuel, pues ya sabemos con quién nos hemos de entender; así se hace, hombre, los contrarios, de frente, puesto que a lo mejor piensa uno que tiene apoyo donde en realidad nunca existió.
Ya sospechábamos en Ruenes de donde salían los tiros que pretenden obstaculizar nuestro justísimo derecho, pues ya teníamos algún indicio del supuesto “Sarbonero”, y aunque en mi ánimo no esté la idea de sostener polémicas, no obstante que de la discusión brota la luz en ocasiones, no puedo disponer ni importunar a todas horas este periódico, sopena de incurrir en grave falta con el popular paladín de nuestras buenas causas.
Pretende usted en su escrito publicado el día 30 del pasado en este periódico, que Ruenes no debe ni siquiera hablar de que sea viable la continuación de la carretera por el primitivo trazado, y hasta se niega el derecho de poder titularla así, transformándose en camino vecinal; más tratándose de llevarla por Jana y a Rozagás entonces si puede llamarse carretera.
Tal parece que nos juzga usted con menos aptitudes que las suyas propias, porque si como arguye usted, fue eliminada del plan de carreteras, cosa que en Ruenes no se conocía, y terminada definitivamente en El Pandiu, no dejará de asistirnos mucho más derecho que a usted, al pretender que se continúe y no se transforme su nombre, puesto que de caminos vecinales no debemos ni siquiera pensar, mirándonos en el espejo de los actuales, sin antes practicar el deporte bambolero.
Viene siendo objeto de su principal argumento en contra de nuestro derecho, pues se nota que hace usted pronunciado hincapié, sin duda con el propósito de hacer alguna mella en voluntades que pudiéramos tener a nuestro favor, de lo costosa que resultaría la expropiación, y en este punto voy a confesar que en Ruenes no se consideran las expropiaciones como negocios lucrativos si son forzosas y mucho menos voluntarias, puesto que pretendemos obtener un beneficio a costa de un perjuicio, ya que si bien el pueblo en general sale ganando con esta vía de comunicación, hay particulares que pierden totalmente algunas de sus fincas, que hasta necesitan para regularizar su vida económica.
Dice usted bien al declarar que estoy equivocado en mi cálculo de 25.000 pesetas la expropiación, pues si bien usted la juzga en más, estoy en decirle que ha de resultar bastante más económica, por que los vecinos de Ruenes y Rozagás no piensan cobrar un solo árbol, -y cuidado que son unos pocos- cuanto más a 25 pesetas, como usted sabe bien dónde se cobraron, ocasionando esto y otras cosas, gran obstáculo a nuestro empeño.
En cuanto a que hasta ahora no se haya exteriorizado nuestra protesta, nunca es tarde si la dicha es buena, y a pesar de que alguien escribió en cierta ocasión que en Ruenes todo pasaba, en la actualidad no está dispuesto a permitir que pretendan relegarlo al olvido, y si como usted confiesa que hasta algunas señoras -muy respetables en todo momento- pidieron concurso nada menos que al respetable Jefe del Gobierno, y lo hicieron en justísimo derecho y con las aptitudes que no todos podemos demostrar, no pensará que los del sexo contrario observemos con indiferencia un debate en que se discuten derechos adquiridos por dos pueblos, y no intereses particulares, o cuando más alguna ilusión de tres o cuatro vecinos, -que todos apoyaríamos si fuera razonable- puesto que el resto y principalmente los más importantes de Alles comprenden y razonan con nosotros, además que si se necesitan cumplirían promesas de las cuales no hemos dudado ni un solo momento.
Sabe usted que importantes hijos de Ruenes, acostumbrados a las innumerables lides de la vida, que dirigen importantes entidades bancarias, comerciales e industriales, capitalistas y ricos terratenientes que hastiados del mundanal ruido viven retirados en la paz pueblerina, se proponen dotar al pueblo que los vio nacer, de más amplias comunicaciones por el simple hecho que las actuales -obra filantrópica de los mismos y otros por desdicha desaparecidos- no llenan todas las exigencias del momento, y juzga esta patriótica aspiración de irrealizable ilusión, sin pensar que la realidad vendrá muy pronto a sacarlo de su error.
En cuanto a lo que se beneficie Ruenes con el trazado que usted propone, vamos, que no la repaso siquiera, por que pasaría cuando más cerca a un kilómetro y precisamente por donde no tiene ninguna aplicación; esto en el dado caso que así sucedieran las cosas, por que bien pudiera salirnos al encuentro cualquier antojadizo, y después de estar la carretera en Jana, demostrarnos que siguiendo hacia Trescares salía mucho más económica a la Diputación, gracias a la poca expropiación; pero, ¿y Ruenes y Rozagás?, bastante cerca les va, a 3 y 4 kilómetros, y si no quedan servidos, que más nos puede dar; ¿verdad don Manuel?.
Ya que si el pueblo de Alles, para quien no tengo motivo alguno de reproche, se propone hacer la carretera, se llevará a efecto y creo que ese es el verdadero rumbo que usted debe darle al asunto.
Tratando de todo un poco ya que el desprendimiento sale a colación, le diré que un solo vecino de Ruenes, donde siempre está patente el amor que sus hijos le demuestran, concede gratis la expropiación de una importante finca que posee dentro del casco del pueblo, y además 1.000 pesetas, y yo por otra parte le aseguro que tiene varios que lo secunden; con que a todo hay quien gane.
Por lo demás, como pariente, cordialmente estrecha su mano.
DAVID GUERRA NORIEGA
Ruenes, Septiembre de 1928.

