Noticies de Ruenes

Coses del pueblu de Ruenes y la so xente

1911 - 1920

El Eco de los Valles
31 de Agosto de 1915

Nuestra Señora

DESDE RUENES

Que la Romería de este pueblo resultaría brillante, no había duda; bastaba ver para ello la animación y entusiasmo que demostraba la juventud de este pueblo aumentada considerablemente este año por muy cerca de una docena de jóvenes indianos, que como llovidos del cielo, abandonando temporalmente el campo de sus ocupaciones y negocios, mares allá para pasar una temporada en su querida aldea, en este querido rincón de la hermosa Asturias, recordado con más cariño cuanto más lejos de él se halla, trayendo con su presencia la felicidad para sus familias y la animación y alegría a todo cuanto les rodea, inútil es decir que no omitirían ningún sacrificio para que nuestra patrona, Nuestra Señora de la Asunción fuera venerada como ella se merece.

Durante la víspera se notaba gran animación. Al oscurecer las bengalas, que en gran cantidad fueron quemadas, daban al pueblo un aspecto casi fantástico al esparcir sus multicolores luces por entre el follaje de los árboles, semejaban una verdadera lluvia de estrellas, contrastando con ello el alegre tañir de las campanas tocando a vísperas. El pueblo estaba iluminado por farolillos convenientemente distribuidos.

A la hora de costumbre del día 15 y con la asistencia de numerosos fieles, comenzó el acto religioso. Vestía la Iglesia sus mejores galas propias de las grandes solemnidades, llamando poderosamente la atención el esmerado gusto con que estaba adornado el altar mayor demostrando bien a las claras que había pasado por allí la hábil mano de don Vicente.

La misa solemne fue oficiada por el párroco de este pueblo asistido por los de Alles y Mier, asistiendo de sobrepelliz D. León Díaz Rubín, Maestro de Capilla de la Catedral de Mondoñedo, accidentalmente en Alles, su pueblo natal. El sermón a cargo del señor Rodiles, párroco de Robriguero, que demostró una vez más sus brillantes dote oratorias.

La procesión muy nutrida y en correcta formación, recorrió las principales calles del pueblo que lucían hermosamente engalanadas, sobresaliendo dos artísticos arcos con sus correspondientes dedicatorias, colocados en lugares adecuados por donde debía pasar la procesión. En ella se lucía un hermoso ramo el que un grupo de bellas jóvenes ofreció a la Virgen, cantando con sumo gusto bonitos versos y una preciosa salve a la terminación de la misa, por lo que recibieron unánimes felicitaciones, a las que uno sinceramente la mía.

Terminado el acto religioso y después de fortalecidos los estómagos dio comienzo la otra fiesta, la profana, la de la alegría, la de la juventud. Esta no se hizo esperar mucho tiempo, el grupo de bellas jóvenes, ahora hermosamente ataviadas con el típico traje de aldeanas, compuesto por las simpáticas Felicita Carbajal, Avelina Pesquera, María Francisca Pérez, Enriqueta Arenas, Lucía García, Josefa Sánchez, Francisca Corral, Vicenta Cosío, Delfina García, Florentina Sordo, Isabel Pérez y Regina Corral, se prepara a sacar el ramo de la iglesia para conducirlo a la bolera donde continuaron sus hermosos cánticos luciendo sus bien timbradas voces, su esbeltez y sus encantos propios de la mujer asturiana. Terminado este atrayente y tradicional número de las romerías de Asturias, desaparecieron las panderetas como por encanto, ocupando su lugar las tarrañuelas. El baile se generalizó e infinidad de alegres parejas inundaron la amplia plazoleta, de antemano ensanchada, siendo insuficiente y teniendo que aprovechar cuantos rincones se prestaran a tal objeto. Se bailó con locura hasta ya oscurecido en que se retiraron a reponer las fuerzas.

Un tremendo estampido producido como de un volcán en erupción fue la señal de que daba principio la sesión de fuegos artificiales que cautivó por largo reto la atención del inmenso gentío que los presenciaba.

Con la misma animación siguió la fiesta hasta muy cerca de la madrugada en que se retiraron a descansar para continuar con la misma alegría y animación el siguiente día, que era San Roque, día en que terminó la fiesta, con la satisfacción de haber pasado dos días felices y despidiéndose los forasteros hasta el 9 de Septiembre, Nuestra Señora del Monte, a la que se preparan grandes fiestas con motivo de sustituir la imagen y hacer importantes reformas en su templo.

Inútil es decir que la bolera estrenada este día, estuvo animadísima habiendo partidas de Cabrales y de todos los pueblos circunvecinos.

G.

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El Eco de los Valles
20 de Abril de 1911

Nevada

La última nevada, por lo fuera de tiempo y por su importancia, pues en nuestras bajuras llegó como a 70 centímetros, tuvo bastante analogía con la célebre de 1888 de tan tristes recuerdos para los pueblos altos.

Aquí los ganados han sufrido debido a la falta de alimento, pues hay que advertir lo avanzado de la época y por consiguiente la escasez de forrajes con que poder sostenerlos y máxime habiendo durado esta inesperada tormenta ocho días, en los cuales aquellos no pudieron salir de sus casas por lo que el número de mortalidad es grande. Las yeguas del pueblo de Alles también fueron sorprendidas por la extemporánea nevada, en el monte Cuera, y para poder librarlas de una muerte inevitable salieron en su auxilio los vecinos del mismo, don León Soberón,, don Andrés Mier, don Bruno Noriega, don José Sotres, don Ricardo Enterría, don José P. Diéguez, don Bernardo Llamazares, don José Corral y Corral, don Agustín Corral y don Pedro Mier, los que con una voluntad a toda prueba y después de inauditos esfuerzos en que se hallaron en verdadero peligro sin poder en algunos momentos auxiliarse unos a otros, lograron al fin rescatar el ganado caballar de una muerte segura, por falta de poder alimentarse.

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