Noticies de Ruenes

Coses del pueblu de Ruenes y la so xente

7. La Edad Moderna II

Escudo de los Mier en la casa de La Portilla (Ruenes)

Escudo de los Mier en la casa de La Portilla (Ruenes)

En 1591, los efectivos demográficos del Valle, excluido el estamento clerical, se cifran en 714 vecinos, esto es, unos 2856 habitantes. En 1756, según el vecindario de Ensenada, había 708 vecinos, 672 de los cuales eran nobles; hidalgos que la práctica totalidad de los casos eran, como dice el catastro, “labradores del campo”. Sólo un pequeño número de familias, titulares de mayorazgos (Juan Fernández de Colosía funda mayorazgo en 1616, vendido en 1795 por Benita de Mier Inclán Valdés), vivían de las rentas fundiarias y controlaban todos los resortes de la vida local. Al estudio de esta nobleza consagró Juan Antonio de Trespalacios y Mier (Alles, 1745-1810), canónigo de la catedral de Córdoba, su “Discurso acerca de la nobleza del Valle de Peñamellera” (1785). Para su elaboración, Trespalacios se sirvió de los archivos de numerosas casas y del “Tratado de casas y apellidos del Principado de Asturias y Montaña de Santander” publicado en 1717 por Juan de Caso, párroco de Santa María de Ruenes, nacido, en 1658, en Alles y descendiente de la casa de Helgueras -casa que se considera la más antigua de Alles; esta obra, hoy desaparecida, es ampliamente criticada por Trespalacios en su Discurso.

Al frente de esta élite privilegiada se hallaba la casa de los Mier, de la que, según Trespalacios, descendían, por línea directa de varón, todas las familias principales nobles del Valle: Trespalacios, Cosío, Escandón, Cáraves, Caso, Hoyos, Guerra, Torre, etc. Estos linajes gozaban de los derechos de presentación de los curatos; a los Mier pertenecía, además, el patronazgo sobre montes y diezmos de los montes. Asimismo, en 1753, Antonio Colosía, de Merodio/Merodiu, era coseñor de la villa hoy cántabra de Tresviso. La esmerada educación universitaria que recibían los miembros de esta casta nobiliaria les permitió acceder a los puestos más altos de la administración y del orden eclesiástico, tanto en España como en las Indias. La lista de los que (muchos de ellos nacidos en Alles) alcanzaron en el XVIII las más altas dignidades de la América española es extensa (Julián de Trespalacios y Mier, Domingo de Trespalacios y Escandón, Juan de Mier y Villar, Juan Gómez de Mier, etc.).

En cualquier caso, la figura histórica más relevante de los tiempos modernos es, sin duda, la de José del Campillo y Cosío (1692-1743). Nacido en Alles, estudió en Córdoba filosofía y teología y siguió en Madrid la carrera administrativa de la Marina de Guerra; en 1739, ocupó la Secretaría de Hacienda, a la que unió la de Guerra. Como tratadista, escribió Nuevo sistema de gobierno económico para la América. Lo que hay de más y de menos en España para que sea lo que debe ser y no lo que es, y España, despierta.

En tiempos de Ensenada, el Valle de Peñamellera repartía territorio entre los siguientes lugares y concejos: en el Valle Alto/Valle Altu se ubicaban los lugares de Alles, Ruenes, Llonín, Mier, Trescares, Oceño y Rozagás; en el Valle Bajo/Valle Bah.u, los lugares de Cuñaba, Merodio/Merodiu, Alevia, el lugar y concejo de Abándames, y los concejos de Buelles, El Mazo/El Mazu y Narganes, de Robriguero y Bores, de San Juan de Cillero -compuesto por los barrios de Colosía, Hontamío y Siejo/Sieh.u)-, y de Panes -formado por los barrios de Panes, Cimiano y Suarias-. Al frente de cada lugar o concejo figuraban uno o varios regidores, a tal efecto nombrados por los vecinos. Las asambleas vecinales, convocadas al son de campana tañida y reunidas en las casas de juntas, eran las depositarias de los usos y costumbres de cada comunidad, usos que plasman sus ordenanzas escritas, como las de Mier de 1573; éstas organizaban todos los aspectos económicos y sociales de la vida campesina.

El Palación (La Collá, Ruenes)

El Palación (La Collá, Ruenes)

Con sede en Abándames, los dos valles compartían, en los siglos XVII y XVIII, un regidor, habiendo dos alcaldes ordinarios por el estado de los caballeros hijosdalgo, uno por cada valle, y un alcalde por el estado general; el alcalde del Valle de Arriba se titulaba montero mayor. En Abándames había también dos escribanos. Tal y como relata Trespalacios los poderosos linajes o cuartos del Valle de Arriba (Mier, Escandón, Trespalacios y Cosío) monopolizaban desde antiguo la provisión de los oficios de justicia por el estado noble, oficios de carácter anual que detentaban, por tumos y sin elección alguna, los miembros más ancianos de cada cuarto; únicamente ellos tenían el derecho a ser procuradores generales. En 1603, todos los hidalgos del Valle Alto/Valle Altu, no descendientes de la casa de Mier, se querellaron ante la Real Chancillería de Valladolid contra los cuatro linajes expresados; resuelto el pleito a su favor, los vecinos recobraron su antiguo derecho a nombrar jueces y regidores. Con todo, en lugares como el de Alles se mantuvo el mismo turno entre los antiguos linajes.

Eclesiásticamente, Peñamellera dependía del Obispado de Oviedo/Uviéu y formaba parte del Arcedianato de Villaviciosa, configurando un único arciprestazgo, en unión con Ribadedeva/Ribadeva. La parroquia de Merodio / Merodiu tenía feligreses en Casamaría, lugar del Valle de las Herrerías y Obispado de Santander; las iglesias de San Vicente de Panes y San Pedro de Plecín (suprimida en 1657) eran abadías. Por lo que a la instrucción se refiere, en 1658, el licenciado Domingo de Mier y Trespalacios (1579-1661), canónigo y vicario general de la catedral de Oviedo/Uviéu, fundó en Alles, su pueblo natal, una escuela y un estudio de gramática. En este lugar funcionaba también un establecimiento asistencial para pobres y enfermos. En Merodio/Merodiu había cirujano.

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Fuente:
Autor: Ana Belén de los Toyos de Castro
Asturias concejo a concejo, 7
Real Instituto de Estudios Asturianos / CajAstur, 1998

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